La zona denominada Sahel o mejor Sáhel (palabra árabe que significa “borde ó costa”) limita al norte con el desierto del Sáhara, al sur con las sabanas y selvas del golfo de Guinea y de África Central, al oeste con el océano Atlántico y al este con el Nilo Blanco. Tiene una extensión aproximada de 4.000.000 km² e incluye: sur de Mauritania, Senegal, Malí, Argelia, norte de Guinea y Burkina Faso, Níger, norte de Nigeria y Camerún, así como Chad, Sudán y Eritrea.
Pero el Sáhel no es tan solo una extensión geográficamente diferenciada en el continente africano, en ella se esconden pequeños tesoros de la vida en las aldeas. A medida que nos adentramos en ella la tierra va adquiriendo distintos colores rojizos siguiendo las diferentes tonalidades de la luz del día, entre dorada y caoba. Entre este paisaje infinito de pequeños árboles que esconden preciosos baobabs, en medio de una imagen de silencio, sorprende la presencia de un grupo de mujeres caminando impasibles ante el sofocante calor. Sus miradas te congelarán el alma y su amabilidad te arañará el corazón. Al final del día, la sucesión de imágenes rondando en tu cabeza te crearán la convicción de que no volverás a vivir algo similar.
Su clima semiárido es tórrido y se caracteriza por la escasez de lluvias y dos estaciones marcadas: una larga, seca e invernal, y otra lluviosa, entre julio y septiembre, corta y estival. Destaca su abundante fauna, aunque dispersa por la acción antrópica, con la presencia de grandes ungulados, bóvidos y felinos.
Históricamente es la cuna de algunos de los grandes imperios medievales africanos como el Imperio de Ghana y el Imperio de Malí, que se beneficiaron de la privilegiada posición de intermediarios en el comercio entre el área de Guinea y el norte de África. Cultivos de gramíneas y fibras, así como la ganadería y el comercio del oro y la sal son las economías tradicionales.
Hablamos de un paisaje único para los amantes de los espacios abiertos, enormes llanuras salpicadas de acacias donde las garzas siguen las grandes manadas de cebus, cabras y ovejas. Pequeñas montañas de basalto y algunas veces pequeños lagos con una vida animal y humana intensa.
Fuente: Wikipedia
