- Lüderitz: Este encantador puerto fue el primer asentamiento alemán en la costa austral de África. El guano y la caza de ballenas fueron los recursos que atrajeron a los primeros exploradores hacia esta remota población, pero el descubrimiento de diamantes a principios del siglo pasado la transformó completamente. De esta época datan las numerosas edificaciones coloniales que encontraremos en Lüderitz, la mayoría de estilo ‘art nouveau’. Disfrutaremos de la placidez de pasear por sus tranquilas calles, ya que la afluencia de turismo es mínima. Más tarde partiremos en velero para explorar la península de Lüderitz en busca de delfines, focas y pingüinos, estamos en el punto más septentrional de África donde encontramos colonias de pingüinos Jackass. Esta zona se caracteriza a parte de por sus aguas heladas, por sus numerosas bahías, lagunas y playas intactas.
A pocos kilómetros de Lüderitz exploraremos Kolmanskoppe, también conocida como la ciudad fantasma, únicamente poblada por el olvido. Lüderitz fue hace tiempo el punto principal de la brillante búsqueda de diamantes que atrajo a miles de buscavidas a esta aislada zona, abandonada cuando los ricos yacimientos se agotaron. Sus edificaciones, hoy vacías, algunas restauradas y otras invadidas por las ardientes arenas del Namib, son testigo mudo de uno de los periodos más vívidos de la historia de Namibia.
- Los caballos salvajes del Namib: En el límite Sur del Parque Nacional Namib-Naukluff en nuestro camino al Fish River Canyon por la fina hilera de asfalto que se pierde en los inmensos espacios abiertos de tonos ocres, quizás en este momento nos crucemos con los míticos caballos del Namib...
Probablemente los únicos caballos salvajes del mundo que galopan libres por un desierto. Pueden ser vistos en las inmediaciones de Aus, donde abrevan en el “waterhole” (charca de agua) de Garub mantenido especialmente para ellos. Sus orígenes siguen siendo un misterio, algunas de las teorías más aceptadas postulan que son descendientes de un semental que perteneció al capitán Von Wolf, propietario del castillo de Duwisib. Otras defienden que son los descendientes de los caballos abandonados por las tropas alemanas tras su rendición en la población de Aus durante la campaña de 1915 o, incluso, que fueron traídos por guerreros Nama en su expansión al norte del río Orange. La población total oscila entre los 150 y 160 individuos, la peculiaridad que los hace más interesantes es su adaptación, tanto morfológica como fisiológica al desierto en un espacio de tiempo increíblemente breve.
- El Fish River Canyon: Desde sus fuentes en Khomas, cerca de Windhoek, el río Fish fluye a través de planicies semidesérticas y no es hasta el final de su curso que desciende hasta el espectacular cañón al que da nombre, justo antes de confluir con el río Orange, ya en la frontera con Sudáfrica. Sin duda alguna, el Fish River Canyon es uno de los relieves más remarcables de la geografía africana, siendo el primer cañón en dimensiones del continente y el segundo de la Tierra después del Colorado.
- Parque Nacional del Namib – Naukluft: En el Parque Nacional del Namib, uno de los escenarios más fascinantes del mundo encontraremos el desierto de Namib, el más antiguo del planeta, rodeado por montañas de arena rojiza que alcanzan los 350m; las dunas más altas del mundo. Sus inolvidables amaneceres y puestas de sol mientras la silueta de un solitario orix se diluye en el horizonte, nos harán sentir privilegiados espectadores de imágenes sólo recreadas en sueños. Desde que los primeros rayos de luz flirtean con las dunas, los colores de éstas van cambiando, pasando de un rojo intenso hasta el pálido gris de mediodía; nosotros, como no, estaremos allí en lo más alto de las dunas para no perder detalle.
Llegaremos al campo de dunas de Sossusvlei y a zonas de paisaje apocalíptico como el Deadvlei. En el Parque Nacional de Naukluft visitaremos algunas formaciones geológicas originales y caprichosas, como el cañón de Sesriem, que se han creado a causa de la fuerte erosión durante millones de años.
- Swakopmund: Swakopmund fue fundada en 1892 por el capitán Curt Von François para ser el puerto principal de la costa Oeste de Namibia y así facilitar los intercambios entre la Alemania continental y su colonia. Hoy en día este es el primer balneario de Namibia, que nos ofrece una arquitectura colonial alemana muy marcada, rodeada por las espectaculares dunas de arena rojiza del Namib y un mar salvaje donde pescan centenas de flamencos. Swakopmund se distingue también por sus numerosas tiendas de artesanía y su oferta de deportes de aventura.
- Spitzkoppe: Situada en la región del Damaraland, desde la lejanía veremos emerger del horizonte esta espectacular formación rocosa. Llamado el “mathernhorn” de África, las rocas graníticas de Spitzkoppe forman unas curiosas y bellas formas debido al enfriamiento y posterior erosión de un inmenso complejo ígneo.
Otra característica de este punto es la tonalidad de la piedra que, durante los amaneceres y en las puestas de sol, adquiere unas tonalidades rojizas. El color bermejo tan peculiar de Spitzkoppe es debido a la alta concentración de minerales tales como la ortosa y a la alteración de la propia roca.
En varios puntos de Spitzkoppe encontramos pinturas bosquimanas siendo la más importante el “Bushman paradise”.
Este mítico parque se ha convertido hoy en día en un lugar de auténtica leyenda, varia son las hipótesis que se han dado para explicar el orígen de su nombre:
Desde la época de los exploradores portugueses esta zona fue calificada como maldita por sus durísimas condiciones ambientales, con numerosas nieblas que se adentraban desde la costa al interior y los numerosos bancos de arena que hacían embarrancar a cualquier navío que se aproximara a la costa.
Los pocos que conseguían sobrevivir al naufragio y llegaban a la costa, se encontraban con un paisaje desolador, un auténtico desierto de roca; el mar, el viento, el polvo, las solitarias welwitschias y las distantes montañas del este eran su única compañía, hasta que perecían de cansancio e inanición en uno de los paisajes más ariscos de la Tierra.
Aparte de la leyenda del lugar, la Costa de los Esqueletos es uno de los lugares más inhóspitos de la tierra. La soledad y el sonido del silencio es lo realmente espectacular.
Otro punto de interés, es la flora endémica de la zona, como la welwitschia mirabilis. Esta planta (considerada como conífera), ya descrita por Darwin, está calificada como una de las especies más antiguas de las que pueblan la Tierra, existiendo ejemplares con más de 2000 años.
Dividido en dos partes por las autoridades namibias, atravesaremos la parte Sur del parque, desde la milla 110 (puerta Sur) hasta Torra Bay, donde tomaremos rumbo Este, para posteriormente adentrarnos en la región salvaje de Damaraland.
- Los Himba: Después de Opuwo y tras tres horas de pista difícil, llegaremos allí donde el río Kunene salta desde más de treinta metros, formándose entre sus aguas islas repletas de baobabs y vigorosos remolinos: estamos en las cataratas Epupa. Tomando como referencia el río, separación natural entre Namibia y Angola, realizaremos caminatas a los poblados de la etnia Himba de la zona. Se cree que originalmente los Himba proceden de las tierras del Sur de Sudán o Etiopía y que siendo nómadas en el pasado, se desplazaron hasta la zona que habitan en la actualidad en migraciones que debieron empezar en el siglo XVI; sus rasgos claramente nilóticos y sus cuerpos altos y esbeltos lo corroboran. Las mujeres Himba poseen la peculiaridad de untarse la piel y el pelo con una crema a base de cenizas, manteca vegetal y el polvo de una piedra rojiza que se encuentra en la zona; esta crema la irán aplicando en sus cuerpos, varias veces al día durante el transcurso de sus vidas.
Siendo en la actualidad seminómadas, su actividad económica principal es la ganadería, encargándose los hombres de esta tarea mientras las mujeres permanecen en los poblados o cuidando de las incipientes plantaciones que se encuentran en sus inmediaciones, por esta razón y ya que las caminatas las realizamos durante el día, encontraremos a menudo solamente mujeres, niños y ancianos en los poblados.
- Parque Nacional de Etosha: Situado al norte de Namibia y con una superficie de aproximadamente 22.000 Km2, el Parque Nacional de Etosha, es uno de los mayores del continente. Declarado Parque Nacional en 1907, se caracteriza por ser una gran planicie seca y salada, en la que las condiciones áridas hacen que no exista mucha vegetación, por lo cual la visión de los animales es mucho más agradecida que en otros parques de África.
El parque está organizado en varias pistas que llevan hasta diferentes “waterholes” (charcas de agua), que es donde se concentra la poca agua disponible en época seca (abril-noviembre) y al mismo tiempo es donde encontramos la mayor concentración de fauna. Iremos recorriendo cada una de estas charcas para deleitarnos con hermosas escenas de vida alrededor de ellas, y usaremos campamentos muy próximos a estos “waterholes”, para incluso de noche contemplar las diferentes especies que se acercan a beber. El parque es hábitat de leones, leopardos, cebras, antílopes, rinocerontes negros y jirafas, entre otras muchas especies.
- Parque Nacional de Waterberg: Los acantilados verticales de arenisca roja proporcionan un soporte asombroso para la gran variedad de líquenes y árboles que se agarran tenazmente a los salientes de la meseta de Waterberg.
A más de 200 metros por encima del paisaje que le rodea, el plateau alberga gran variedad y concentración de flora autóctona.
Este parque nacional fue proclamado santuario para especies raras y en peligro de extinción en 1972, poco después, las autoridades del país empezaron la reintroducción de especies indígenas de esta región, entre ellas el antílope sable, el tsessebe y el rinoceronte.
Hoy en día más de 90 especies de mamíferos habitan en las escarpadas montañas y en la sabana que conforman el parque, aunque avistar animales resulta difícil dada la gran extensión de la meseta y al hecho de que en el parque nos desplazaremos a pie mediante ligeros trekkings. Por ello la mejor manera de disfrutarlo es gozar de las espectaculares vistas desde lo alto del plateau y de la hermosa vegetación que nos rodeará en los múltiples senderos que recorreremos.
